Cuando una empresa prepara un proyecto de etiquetado, es natural empezar por pensar en la etiqueta: su formato, su diseño gráfico, la información que debe incluir o incluso el material del que está hecha. Sin embargo, en un proyecto de envasado, la etiqueta no puede estudiarse de forma independiente del envase sobre el que se va a aplicar.
La forma del frasco, su diámetro, su altura, el material, la superficie disponible y la presencia de un hombro o un asa son características que pueden influir en la forma de aplicar la etiqueta. Esta relación cobra aún más importancia cuando se desea pasar de un etiquetado manual a una etiquetadora semiautomática o automática.
En CDA, consideramos el envase y la etiqueta como un conjunto desde el estudio inicial del proyecto. Este enfoque permite anticipar las limitaciones técnicas y buscar una solución de etiquetado que se adapte realmente a las necesidades.
La etiqueta no se aplica de la misma manera en todos los envases
Un envase perfectamente cilíndrico presenta una superficie relativamente uniforme. Sin embargo, no todos los envases son igual de sencillos de etiquetar. La superficie disponible y su geometría determinan, en parte, cómo se posicionará la etiqueta.
Por lo tanto, una etiqueta diseñada para un envase cilíndrico no necesariamente podrá aplicarse de la misma manera sobre un envase de otra forma… El envase forma parte integral del proyecto de etiquetado.
La forma del envase puede influir en el etiquetado
Una etiquetadora debe aplicar la etiqueta sobre una superficie determinada, respetando al mismo tiempo una posición precisa. En un envase cilíndrico, por ejemplo, la etiqueta puede aplicarse alrededor del cuerpo del producto. En un envase rectangular, la necesidad puede ser diferente: puede ser necesario etiquetar una o varias caras. Por tanto, la geometría del envase influye en el movimiento que debe realizar la máquina.
Una etiqueta demasiado grande o demasiado pequeña…
El formato de la etiqueta debe ser coherente con la superficie disponible.
Una etiqueta demasiado grande puede encontrarse con zonas no planas o sobresalir hacia partes del envase que no están previstas para recibir el adhesivo. Por el contrario, una etiqueta demasiado pequeña puede dificultar la inclusión de toda la información deseada o dar lugar a un resultado visual diferente del esperado. Por ello, es necesario encontrar un equilibrio entre:
- Las dimensiones del envase.
- La superficie disponible.
- La información que debe incluirse.
- La posición deseada.
- Las limitaciones relacionadas con la aplicación automática.
En un proyecto de etiquetado, lo ideal es abordar esta cuestión antes de definir definitivamente el formato de la etiqueta y la máquina.
Probar la etiqueta en el envase real
Este es uno de los aspectos más importantes de un proyecto de etiquetado. Una etiqueta puede parecer perfectamente adecuada sobre el papel, pero su comportamiento real puede ser diferente una vez aplicada sobre el envase. Una prueba permite evaluar:
- La calidad de la adhesión.
- El posicionamiento.
- La posible aparición de arrugas.
- Los levantamientos de los bordes o los despegues.
- La uniformidad de la aplicación.
- El resultado visual final.
Cuando el envase presenta una geometría particular, estas pruebas resultan aún más interesantes. De este modo, podemos estudiar la compatibilidad entre el envase, la etiqueta y la configuración de la máquina antes de validar una solución.
¿Y si hay que etiquetar varios envases?
Es una problemática frecuente para las empresas que ofrecen varios formatos. Una misma gama puede incluir diferentes envases (formas y tamaños) y mantener, al mismo tiempo, una identidad gráfica común. En este caso, es necesario tener en cuenta la flexibilidad de la etiquetadora. Por ejemplo, ofrecemos la Ninon Mix, que permite el etiquetado automático de todo tipo de formatos. Los cambios de serie se realizan con gran facilidad.
Etiqueta, envase y producto: un enfoque integral
Un envase lleno de líquido puede comportarse de forma diferente a un envase vacío al pasar por una máquina. El peso del producto, la estabilidad del envase o la necesidad de respetar determinadas precauciones de manipulación son factores que pueden tenerse en cuenta durante el estudio.
Por ello, consideramos el proyecto en su conjunto: Producto → envase → etiqueta → máquina → velocidad de producción → entorno. Este enfoque permite evitar la elección de una máquina basándose únicamente en una característica aislada.
Una etiqueta nunca es simplemente una superficie impresa que se aplica al final del proceso de envasado. Su formato, su adhesivo y su método de aplicación deben ser coherentes con el envase que la va a recibir.
La forma, las dimensiones, el material y la superficie disponible del envase influyen directamente en la manera en que puede aplicarse la etiqueta. Cuando se desea automatizar esta operación, estos parámetros adquieren aún más importancia.
Por eso, recomendamos considerar la etiqueta y el envase como un conjunto desde el inicio del proyecto. Este enfoque permite elegir una etiquetadora adecuada no solo para la etiqueta, sino, sobre todo, para las características reales del producto y las necesidades de la empresa.
¿Desea adquirir una máquina de etiquetado adaptada a sus productos y etiquetas? Póngase en contacto con nosotros para que podamos estudiar conjuntamente la solución de etiquetado más adecuada para su proyecto.
FAQ: Etiqueta y envase
¿Por qué es necesario estudiar conjuntamente la etiqueta y el envase?
Porque la forma, las dimensiones y el material del envase influyen en la manera en que puede aplicarse la etiqueta. La etiqueta debe ser compatible con la superficie disponible.
¿La forma del envase influye en la elección de la etiquetadora?
Sí. Un envase cilíndrico, cuadrado, ovalado o con una forma particular puede requerir una configuración de etiquetado diferente.
¿Se puede utilizar la misma etiquetadora para varios formatos?
Depende de las características de los distintos envases y de la configuración de la máquina. En un proyecto con varios formatos, es importante estudiar los cambios de formato desde la fase de diseño.
¿Es necesario probar una etiqueta antes de comprar una etiquetadora?
Cuando el envase o la etiqueta presentan características particulares, se recomienda realizar una prueba. Esta permite comprobar el posicionamiento, la adhesión y la calidad de la aplicación en condiciones reales.
¿El material del envase influye en el etiquetado?
Sí. El material y el estado de la superficie del envase pueden influir en la adhesión de la etiqueta. El envase, la etiqueta y el adhesivo deben considerarse conjuntamente.
¿Se puede automatizar el etiquetado de un envase con una forma particular?
Sí, es posible automatizar el etiquetado de determinados envases con formas particulares, pero la solución depende de su geometría y de la posición deseada de la etiqueta. Una prueba permite determinar la configuración adecuada.






