El mercado de los productos veterinarios y para animales engloba una gran variedad de referencias: antiparasitarios, lociones, champús, complementos alimenticios, antisépticos, sprays, productos de higiene, soluciones auriculares, cuidados dentales, aceites, elixires, así como reactivos y preparaciones técnicas destinadas a la salud animal.

Detrás de esta diversidad se encuentra un reto común: envasar productos que pueden ser sensibles garantizando un alto nivel de precisión, trazabilidad y seguridad.

En CDA, acompañamos desde hace muchos años a los fabricantes de productos veterinarios y para animales en sus proyectos de envasado. Desde el llenado hasta el taponado y el etiquetado, cada etapa debe responder a requisitos específicos. ¿Cuáles son los principales retos y qué soluciones podemos implementar para responder a ellos?

 

El envasado veterinario: un sector entre salud, higiene y diversidad

Los productos veterinarios no forman una categoría homogénea. En un mismo taller de producción es posible envasar:

  • líquidos fluidos;
  • productos viscosos o pastosos;
  • sprays o productos pulverizables;
  • complementos alimenticios líquidos;
  • referencias en pequeños frascos, botellas, garrafas o envases técnicos equipados con bombas, sprays, pipetas o tapones de seguridad.

Esta diversidad de productos implica un reto inmediato: disponer de equipos capaces de adaptarse tanto a la viscosidad del producto como al tipo de envase y al sistema de cierre utilizado.

Precisamente con este objetivo desarrollamos llenadoras, taponadoras, etiquetadoras y monobloques capaces de evolucionar junto con las necesidades de nuestros clientes.

 

Primer reto: un llenado preciso, regular y compatible con diferentes formulaciones

¿Por qué es tan importante la precisión del llenado?

Los productos veterinarios suelen comercializarse en pequeños volúmenes (desde algunos mililitros hasta varios cientos de mililitros), con ingredientes activos o formulaciones cuya regularidad de dosificación debe estar perfectamente controlada.

Los fabricantes también deben limitar las pérdidas de producto, especialmente cuando trabajan con referencias de alto valor añadido.

La dificultad: un mismo taller, múltiples comportamientos del producto

El envasado veterinario puede incluir:

  • un champú para animales relativamente viscoso;
  • una solución antiparasitaria más fluida;
  • un spray de mantenimiento;
  • un gel dental;
  • un complemento alimenticio líquido.

Sin embargo, un gel, una loción y un líquido fluido no pueden llenarse con la misma tecnología. La elección del equipo debe realizarse en función de la viscosidad del producto, la cadencia necesaria y el nivel de precisión esperado.

¿Qué soluciones CDA utilizar?

Para responder a esta diversidad, ofrecemos diferentes soluciones de llenado.

La K-One es especialmente adecuada para pequeñas series y cambios frecuentes de producto, mientras que modelos automáticos como la K-Net Auto o la K-Line S permiten acompañar ritmos de producción más elevados manteniendo una gran precisión de dosificación.

Una llenadora destinada a productos veterinarios debe garantizar:

  • una dosificación constante;
  • una limpieza sencilla entre dos series;
  • una posible evolución hacia un mayor nivel de automatización. 

 

Segundo reto: el taponado, un elemento clave para la seguridad y la productividad

Sistemas de cierre muy variados

Los fabricantes de productos veterinarios utilizan numerosos tipos de cierres:

  • tapones estándar de rosca;
  • tapones de seguridad;
  • bombas;
  • sprays;
  • tapones con boquillas técnicas;
  • pipetas u otros sistemas específicos según el uso final.

La taponadora desempeña un papel fundamental: debe garantizar un cierre homogéneo, fiable y repetible, sin dañar el tapón ni el envase, y sin reducir innecesariamente la cadencia de producción.

¿Por qué es crítica esta etapa?

Un mal taponado puede provocar:

  • fugas;
  • alteración del producto;
  • problemas de seguridad durante su utilización;
  • reclamaciones de clientes o productos no conformes.

Para garantizar un taponado fiable, adaptamos la solución al tipo de cierre utilizado.

Nuestras taponadoras VS2000, VSA y nuestros módulos de taponado integrados en los monobloques permiten trabajar con numerosos tipos de tapones, bombas o sprays, garantizando un apriete homogéneo y repetible.

 

Tercer reto: un etiquetado impecable a pesar de la diversidad de envases

La etiqueta debe adaptarse a múltiples necesidades

En el sector veterinario encontramos frascos y envases con formatos muy diferentes:

  • cilíndricos;
  • cónicos;
  • ovalados;
  • rectangulares;
  • de dimensiones muy reducidas;
  • con varias caras que requieren identificación.

En estos formatos, la etiqueta debe colocarse con precisión, sin burbujas ni desplazamientos, respetando siempre la posición requerida.

Esto es especialmente importante cuando el producto incluye:

  • una etiqueta frontal comercial;
  • un prospecto o un texto reglamentario con gran cantidad de información;
  • un número de lote, fecha de caducidad u otros datos de trazabilidad.

Los requisitos reglamentarios aumentan las exigencias del etiquetado

En un sector relacionado con la salud animal, la legibilidad de la información es un aspecto fundamental. El fabricante debe poder aplicar de forma clara y repetible:

  • la denominación del producto;
  • las indicaciones de uso;
  • la información del lote;
  • los elementos de identificación necesarios para la trazabilidad.

¿Por qué una etiquetadora adecuada marca la diferencia?

Una etiquetadora adaptada al formato del envase permite:

  • garantizar un posicionamiento preciso;
  • mantener una buena cadencia;
  • reducir los rechazos;
  • mejorar la presentación final del producto.

Para responder a estas necesidades, ofrecemos diferentes soluciones de etiquetado adaptadas a los distintos formatos de envases.

La Ninon Mix, por ejemplo, permite etiquetar frascos cilíndricos, cónicos, rectangulares u ovalados con gran precisión, incluso cuando es necesario aplicar varias etiquetas.

 

Cuarto reto: gestionar la diversidad de cadencias, series y cambios de formato

Una marca joven de productos para animales, un laboratorio, un fabricante por contrato o un productor con una estructura ya consolidada no se enfrentan a las mismas necesidades de producción.

Por eso, la cuestión principal no es únicamente “¿qué máquina elegir?”, sino también: ¿qué nivel de automatización se adapta mejor a nuestra cadencia, nuestros objetivos y nuestra evolución futura?

Para pequeñas series: la flexibilidad es prioritaria

Una empresa que lanza una gama de champús, aceites o productos de cuidado animal puede necesitar:

  • producir pequeñas cantidades;
  • gestionar numerosas referencias;
  • cambiar frecuentemente de formato;
  • limitar la inversión inicial.

En este caso, una llenadora semiautomática, combinada si es necesario con una etiquetadora semiautomática o una taponadora adaptada, puede ser una solución especialmente adecuada.

Para volúmenes más elevados: automatizar para aumentar la productividad

A medida que aumentan los volúmenes de producción, la repetibilidad, la fluidez del proceso y la reducción de manipulaciones manuales se convierten en aspectos prioritarios. Desarrollamos nuestras soluciones al ritmo de las necesidades de nuestros clientes.

Una K-One puede complementarse inicialmente con una taponadora y una etiquetadora, antes de evolucionar hacia una K-Net Auto, una K-Line S o un monobloque cuando aumentan las necesidades de producción.

 

Quinto reto: combinar compacidad, automatización y versatilidad gracias a los monobloques

Cuando las necesidades de producción aumentan, o cuando un fabricante desea optimizar la secuencia de llenado, taponado y etiquetado, el monobloque de envasado se convierte en una opción especialmente interesante.

¿Qué es un monobloque en el envasado veterinario?

Un monobloque reúne en una única máquina varias funciones esenciales:

  • el llenado;
  • el taponado/cierre;
  • el etiquetado.

En CDA, nuestros monobloques están diseñados para integrar estas operaciones en un equipo compacto, con configuraciones adaptadas a cada proyecto.

Nuestros monobloques E-Fill y E-Fill SW integran en un mismo equipo el llenado, el taponado y el etiquetado. Permiten reducir las manipulaciones, ahorrar espacio y garantizar una perfecta continuidad entre las diferentes etapas del envasado.

 

¿Por qué el monobloque es especialmente adecuado para los productos veterinarios?

Porque este sector suele combinar:

  • formatos variados;
  • la necesidad de limitar las manipulaciones;
  • la necesidad de garantizar la continuidad y seguridad del proceso.

Un monobloque permite:

  • reducir el espacio ocupado;
  • limitar las transferencias entre diferentes puestos de trabajo;
  • optimizar el paso del llenado al taponado y posteriormente al etiquetado;
  • mejorar la coherencia global de la línea.

 

Sexto reto: higiene, facilidad de limpieza y gestión de los cambios de producto

El envasado de productos veterinarios requiere también prestar especial atención a la higiene y a la facilidad de limpieza de los equipos. Es fundamental poder:

  • limpiar rápidamente los circuitos y las zonas en contacto con el producto;
  • evitar contaminaciones cruzadas entre diferentes referencias;
  • reducir los tiempos de parada durante los cambios de serie;
  • mantener una calidad constante de llenado y taponado de un producto a otro.

Esta cuestión adquiere todavía más importancia cuando se alternan frecuentemente diferentes productos envasados. Durante el diseño de nuestros equipos, prestamos especial atención a la sencillez de los ajustes, la facilidad de limpieza y la rapidez de los cambios de formato.

Nuestro objetivo es reducir los tiempos de parada manteniendo una calidad de envasado constante durante toda la producción.

 

Séptimo reto: garantizar la coherencia del conjunto de la línea

El rendimiento no se mide únicamente por la velocidad. También depende de la capacidad de encadenar todas las operaciones manteniendo una calidad homogénea. En CDA, concebimos el envasado como un proceso global y coherente. Una llenadora de alto rendimiento alcanza todo su potencial cuando trabaja en perfecta armonía con la taponadora, la etiquetadora y los equipos periféricos.Esta visión global nos permite diseñar líneas de envasado adaptadas a las necesidades específicas de cada proyecto.

 

El envasado de productos veterinarios requiere combinar precisión, flexibilidad y fiabilidad en cada etapa de la producción. Llenado, taponado, etiquetado, trazabilidad o cambios de formato: cada proyecto presenta sus propios retos. Por ello, desarrollamos soluciones capaces de adaptarse tanto a pequeñas series como a producciones con mayores necesidades.

Desde la K-One hasta la K-Line S, desde la VS2000 hasta la Ninon Mix, pasando por nuestros monobloques E-Fill y E-Fill SW, acompañamos a nuestros clientes en el diseño de líneas de envasado fiables, evolutivas y adaptadas a sus necesidades.

¿Desea envasar productos veterinarios o para animales? Nuestros equipos están a su disposición para estudiar su proyecto y orientarle hacia la solución más adecuada.

 

FAQ : Envasado de productos veterinarios

¿Cuáles son las principales limitaciones del envasado de productos veterinarios?

Los principales retos están relacionados con la diversidad de formulaciones (líquidas, viscosas, pastosas o espumosas), la variedad de envases, la necesidad de un llenado preciso, un taponado fiable, un etiquetado legible y el cumplimiento de los requisitos de trazabilidad e higiene.

¿Qué llenadora elegir para productos veterinarios?

La elección de una llenadora depende principalmente de la viscosidad del producto, el volumen que se debe dosificar, el tipo de envase y la cadencia de producción deseada.

Una pequeña serie con múltiples referencias puede orientarse hacia una solución semiautomática, como la K-One, mientras que una producción con mayores necesidades requerirá normalmente una llenadora automática o un monobloque, como la E-Fill.

¿Por qué utilizar una taponadora para frascos veterinarios?

Una taponadora permite obtener un apriete homogéneo y repetible, imprescindible para evitar fugas, garantizar la seguridad durante el transporte y asegurar un cierre correcto de los frascos.

¿Qué etiquetadora elegir para envases veterinarios cónicos, cilíndricos u ovalados?

Es necesario elegir una etiquetadora compatible con la forma del envase y con el número de etiquetas que deben aplicarse.

Los productos veterinarios utilizan frecuentemente frascos con formatos variados. Una máquina versátil, como la Ninon Mix, permite garantizar un posicionamiento preciso y constante de las etiquetas.

¿Cuándo elegir un monobloque de envasado?

Un monobloque, como la E-Fill, es especialmente interesante cuando se desea reunir en una única máquina las operaciones de llenado, taponado y etiquetado.

Es una solución adecuada para ahorrar espacio, optimizar el proceso de envasado y mejorar las cadencias de producción.

¿CDA ofrece soluciones para el envasado de productos veterinarios y para animales?

Sí. CDA ofrece llenadoras, taponadoras, etiquetadoras y monobloques adaptados al envasado de productos veterinarios y para animales.